23/02/2018

La construcción y la actividad económica suelen ir acompasadas, en el entendido que una mejora del clima financiero ayuda a la inversión tanto pública como privada. Esto se cumplió en buena parte de la década —en los primeros años hubo una fuerte expansión de la economía y un boom de la construcción—, pero en los últimos años mientras la actividad en el peor escenario estuvo estancada, el nivel de obras decayó notoriamente así como el personal contratado.

En ese contexto, los números de 2017 mostraron una cierta mejora respecto al año anterior y los empresarios tienen renovadas expectativas para 2018. De hecho, la producción de cemento pórtland creció en unas 101.000 toneladas en el segundo semestre respecto al anterior, y alcanzó el máximo volumen desde 2012, aunque parte del aumento se debió a mayores exportaciones hacia Argentina.

Asimismo, si bien la situación actual del sector continúa en terreno negativo según la percepción de los empresarios que respondieron una encuesta bimensual del Centro de Estudios Económicos de la Industria de la Construcción (Ceeic) divulgada ayer, mejoraron las expectativas, y un tercio de los consultados prevén un alza de la actividad.

El relevamiento indica que solo un 4% evaluó como "buena" la realidad del sector (el 29% la consideró "mala" y el 68% "ni buena ni mala"), pero 32% se mostró expectante de que exista un aumento de la actividad a futuro, contra un 18% que piensa que empeorará y un 50% que seguirá igual.

El presidente de la Cámara de la Construcción, Ignacio Otegui, dijo a El País que tras alcanzar "un piso" en la caída de la actividad, el esperado repunte del sector llegaría a finales de este año de la mano de varios proyectos de Participación Público-Privada (PPP) que comenzarán obras públicas que crecen por ser época preelectoral y algunos emprendimientos privados en Montevideo y Punta del Este. "En el resto de las obras privadas no vinculadas a vivienda hay menos inversión", expresó.

"Nuestra impresión es que se frenó la caída y la industria va a quedar estabilizada en el mismo nivel que el año pasado" en los primeros meses de 2018, señaló Otegui, y comparó los registros actuales con 2008 y 2009, previo a la fuerte expansión de inicios de la década actual.

Sin embargo y pese a esta mejora, los números del personal contratado marcan otra realidad en la construcción: "Estamos con 45.000 hombres ocupados en el mejor de los casos y llegamos a tener 73.000", repasó Otegui.

En el último año el sector perdió 3.360 obreros (según datos a noviembre de 2017 que divulgó la gremial la semana pasada) y no mejoran las perspectivas, ya que los empresarios ven más posible incorporar maquinaria que personal según la encuesta del Ceeic. Es que el 71% cree "muy poco probable o poco probable" sumar empleados, y solamente el 28,6% lo ve "probable o muy probable".

"Todos los empresarios te dirán que no van a incorporar personal hasta tener una cartera de obras mayor. Las obras se hacen con gente y si tengo más obras voy a ocupar a más gente, esa es la realidad", remarcó Otegui.

El secretario de Prensa y Propaganda del sindicato de la construcción (Sunca) Marcelo Díaz, manifestó a El País que era previsible la caída en el personal ocupado "por la contracción de la inversión privada", y coincidió con Otegui que en el transcurso de este año "habrá un alza en el número de obreros por algunos emprendimientos que se pondrán en marcha".

Previendo eso, el sindicalista subrayó que cuando crecen las inversiones "hay una gran condición de ganancia por parte del patrón y pretendemos que eso se vea reflejado en las fuentes laborales, ya que somos los que provocamos que esa ganancia se produzca".

Otro de los datos del informe del Ceeic es que el 68% de las empresas del sector operan con menos del 70% de su capacidad instalada (era 62,5% en la edición anterior), con un 60,7% que esperan a futuro mantener ese funcionamiento por debajo de sus posibilidades. A su vez, solo el 3,5% trabaja con más del 90% de su capacidad instalada, y el 7,2% tiene expectativas de hacerlo.

"Si tengo una facturación menor, que me demanda menos trabajadores, voy a tener una menor capacidad instalada", señaló el presidente de la gremial del sector. Si bien reconoció que los costos internos del país influyen en esto, aclaró que se trata de "un problema general" que afecta a todos los rubros de actividad, porque "tenemos precios caros medidos en dólares".

Al respecto, el relevamiento del Ceeic mostró que el 42,8% de los empresarios entienden que los costos del sector evolucionan por encima de la inflación. Consultados sobre los factores que más influyen dentro de esos costos, un 92,9% mencionó la mano de obra, seguido muy de lejos por los insumos locales (3,6%).

 

Negociación.

La construcción es uno de los varios sectores cuyos acuerdos salariales vencen este año y desde julio comenzará a negociar una nueva fórmula. Otegui comentó que aún no se ha analizado el tema dentro de la gremial, pero que llegado el momento "vamos a poner arriba de la mesa la situación" del sector para definir la posición que llevarán al Consejo de Salarios.

Desde el Sunca adelantaron que tendrán una postura "mesurada", buscando "mantener las conquistas" de los trabajadores en los últimos años. Igualmente, Díaz sostuvo que el sindicato "va a dar pelea por generar un avance en la distribución de la riqueza que genera la industria".

Se trata de un sector que se caracteriza por un buen relacionamiento entre obreros y empresarios. Acerca de ello, Díaz dijo que "cada uno plantea con argumentos la situación del sector desde su punto de vista y luego ubicamos cuáles son (las prioridades)" para negociar. "Esperamos que esta vez no sea la excepción", sentenció.

 

La ocupación es buena en términos históricos.

Pese a reconocer que "preocupan" los 20.000 puestos perdidos en los últimos años, Marcelo Díaz del Sunca resaltó que el nivel de 45.000 obreros hace "que se mantenga un pico histórico en la industria". Explicó que en los "picos altos" de inversión en la década del 80 y 90 "con otra industria y menos avances tecnológicos, no pasábamos de los 35.000 trabajadores". Los registros más altos de personal los ubicó "en 2012, 2013 y parte del 2014".

 

La producción de cemento creció 20% anual y 32% en 2O semestren

En el segundo semestre del año pasado la producción de cemento pórtland —sin incluir cemento blanco, cemento de albañilería ni ningún otro tipo de cemento— llegó a 411.833 toneladas, superando ampliamente (32,7% más) el registro del primer semestre de 310.265 toneladas, según detalló ayer un informe de la Cámara de la Construcción. Con esos datos, se llega a un volumen de producción anual de 722.098 toneladas, que significa un incremento de 20% respecto al año anterior (unas 122.000 toneladas más) y el mayor número para un año desde 2012.

"La producción y comercialización de cemento puede ser un indicador indirecto, en términos tendenciales, del dinamismo de la actividad de la construcción", indicó el trabajo de la gremial. Es que la mayor producción alcanzada en 2017 interrumpió "la trayectoria decreciente que se venía observando en forma continua desde 2012" en el sector, evolución "consistente con la persistente pérdida de dinamismo de la construcción".Sin embargo, buena parte del aumento de la producción respondió a las exportaciones (que tienen a Argentina como principal mercado) que se duplicaron en 2017 respecto al año previo, alcanzando el nivel más alto desde 2011 —para dimensionar el crecimiento: en 2013 se exportaron 8.672 toneladas y el año pasado 137.323.

Lo producido en el segundo semestre del año se valoró en $ 1.863 millones, casi medio millón por encima del registro de la primera mitad de 2017. Otro dato que incluye el trabajo es que en noviembre último se llegó al máximo nivel de producción mensual (87.457 toneladas) desde septiembre de 2011. En base a estas cifras, el informe de la gremial indica que la industria del cemento brinda "señales positivas para la construcción en el año corriente".

El País. (23/02/2018)